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Comprar vs alquilar: ventajas y desventajas

Una de esas preguntas que toda persona se hace en algún momento de su vida es si es mejor comprar o alquilar. Hoy, con el precio de la vivienda en constante cambio y la oferta de alquiler muy ajustada, la decisión no es sencilla. Los datos oficiales indican que el precio de la vivienda ha aumentado en los últimos años, del mismo modo que lo ha hecho el coste del alquiler, especialmente en algunas ciudades. Apostar por una opción u otra depende de muchos factores: estabilidad laboral, capacidad de ahorro y los objetivos que se persiguen con la inversión son los principales. Analicemos las ventajas y desventajas de comprar y alquilar una vivienda para ayudarte a tomar la mejor decisión.

Ventajas de comprar una vivienda

  • Construcción de patrimonio: Comprar una vivienda implica que los pagos mensuales de la hipoteca se transforman en una inversión, en lugar de ser un gasto sin retorno como el alquiler. Con el tiempo, la vivienda puede aumentar de valor, lo que permite recuperar la inversión e incluso generar beneficios en caso de venta. Además, el hecho de ser propietario brinda una mayor estabilidad financiera en el futuro, evitando el riesgo de incrementos en el precio del alquiler. No obstante, es importante tener también en cuenta que la adquisición de una vivienda requiere una gran inversión inicial y conlleva gastos adicionales como impuestos, mantenimiento y posibles intereses hipotecarios.
  • Estabilidad y seguridad: Ser dueño de una vivienda garantiza que nadie puede obligarte a mudarte, salvo en situaciones extraordinarias. No estar sujeto a decisiones de un casero brinda tranquilidad a largo plazo y permite establecerse sin la incertidumbre de tener que buscar una nueva vivienda cada pocos años.

En este caso, la principal desventaja es que la estabilidad también significa menor flexibilidad para cambiar de residencia en caso de oportunidades laborales o cambios personales.

  • Ingresos adicionales por alquiler: Si en algún momento decides no habitar tu vivienda, puedes alquilarla y generar ingresos pasivos. Convertirse en propietario ofrece la posibilidad de rentabilizar la inversión a través del alquiler, lo que resulta especialmente atractivo en zonas de alta demanda. Además, existen oportunidades como la que ofrece BizTrip a los propietarios, que ayudan a transformar tu propiedad en una fuente de ingresos rentable y sostenible, ofreciendo soluciones flexibles de alquiler de tu vivienda a medio y corto plazo. 
  • Libertad para personalizar: Los propietarios pueden realizar reformas, cambios estructurales y decoraciones sin depender de la aprobación de un arrendador. Esta libertad permite adaptar la vivienda a necesidades personales y mejorar su valor a largo plazo. 
  • Beneficios fiscales: Existen diversas ayudas y deducciones fiscales en el IRPF y reducciones en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) en algunas comunidades autónomas. Además, en ciertos casos, es posible desgravar los intereses de la hipoteca, lo que supone un ahorro adicional.
  • Inversión a largo plazo: La propiedad de una vivienda puede eliminar la necesidad de pagar alquileres en el futuro, lo que supone un ahorro significativo durante la jubilación. Adquirir una vivienda en una buena ubicación también puede representar una inversión rentable con el paso de los años. En este sentido, hay que tener en cuenta que esto no es una ciencia exacta y que no todas las viviendas se revalorizan.

Ventajas de alquilar una vivienda

  • Flexibilidad y movilidad: El alquiler permite cambiar de residencia con mayor facilidad, lo que es ideal para personas con empleos que requieren movilidad geográfica o aquellos que desean explorar diferentes zonas antes de asentarse definitivamente.
  • Menor inversión inicial: No se requiere una gran cantidad de ahorros, a diferencia de la compra, donde es necesario disponer de un 20-30% del valor de la propiedad para la entrada y gastos adicionales. Esto facilita el acceso a una vivienda sin comprometer el presupuesto a largo plazo. Es cierto, sin embargo, que, aunque la inversión inicial sea menor, a largo plazo el alquiler no genera patrimonio ni retorno financiero. 
  • Ausencia de gastos de mantenimiento: Los gastos de reparaciones y mantenimiento corren generalmente a cargo del propietario. Esto significa que el inquilino no tiene que preocuparse por gastos inesperados derivados de averías estructurales o mejoras en la vivienda.
  • Alquiler por meses, una opción cómoda y flexible: Cada vez más personas optan por el alquiler temporal, que permite acceder a una vivienda sin compromisos a largo plazo. Esta opción es ideal para profesionales en movilidad o en procesos de transición laboral o personal. Además, ofrece la posibilidad de probar diferentes ubicaciones antes de tomar una decisión definitiva sobre la compra de una vivienda. BizTrip ofrece apartamentos de alquiler por meses que garantizan que los inquilinos se sientan en casa como el primer día.
  • Sin riesgo de devaluación: Los inquilinos no están expuestos a las fluctuaciones del mercado inmobiliario. Si el valor de las viviendas cae, no se ven afectados directamente, mientras que los propietarios pueden enfrentar pérdidas en caso de necesitar vender en un mal momento. Ahora bien, aunque se evitan los riesgos de devaluación, tampoco se pueden aprovechar los beneficios de una posible revalorización del inmueble.
  • Acceso a zonas exclusivas: Alquilar puede permitir vivir en barrios donde la compra de vivienda sería inasequible. Esto ofrece la posibilidad de disfrutar de mejores servicios, transporte y comodidades sin realizar una inversión significativa.

Lo cierto es que la decisión entre comprar o alquilar depende de las circunstancias personales y los objetivos financieros de cada persona. Si buscas estabilidad y una inversión a largo plazo, la compra puede ser la mejor elección. Si prefieres flexibilidad, estás sujeto a movilidad y persigues menor compromiso financiero, el alquiler es la alternativa ideal.

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Consejos antes de alquilar un piso: todo lo que debes saber

¿Estás buscando piso de alquiler y no quieres llevarte sorpresas? Sin duda, el precio y la ubicación son los aspectos principales, pero hay muchos más que debes también tener en cuenta. Detalles como las condiciones del contrato, los gastos adicionales o incluso la normativa vigente pueden influir en tu día a día. Te contamos todo lo que debes revisar antes de firmar para que tomes la mejor decisión.

Aspectos a tener en cuenta antes de alquilar una casa

Antes de decidirte por un piso de alquiler, es recomendable evaluar una serie de factores. Vamos a verlos:

  • Presupuesto: Determina cuánto puedes destinar al alquiler sin comprometer tus finanzas. Los expertos sugieren que el alquiler no supere el 30-35% de tus ingresos mensuales. Ten en cuenta también los gastos adicionales como suministros, comunidad e impuestos. 
  • Ubicación: Elige una zona que se adapte a tus necesidades diarias, considerando la proximidad al trabajo, transporte público, centros educativos y servicios básicos. Investiga sobre la seguridad y el ambiente del barrio. 
  • Estado de la vivienda: Inspecciona detalladamente la propiedad. Verifica el funcionamiento de instalaciones eléctricas, fontanería, calefacción y electrodomésticos. Si la vivienda está amueblada, asegúrate de que el mobiliario esté en buen estado.
  • Condiciones del contrato: Lee detenidamente todas las cláusulas. Presta atención a la duración del contrato, políticas de renovación, condiciones para finalizar el contrato, posibles penalizaciones y cualquier restricción, como la prohibición de mascotas, por ejemplo.

Alquiler: ¿Qué paga el propietario y qué paga el inquilino?

Las responsabilidades financieras deben quedar claras por ambas partes para evitar malentendidos. Conviene que tengas en cuenta lo que dicta la normativa respecto a los gastos frecuentes de un piso de alquiler. 

Gastos del propietario:

  • Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI): Corresponde al propietario, salvo que se acuerde lo contrario en el contrato. 
  • Gastos de comunidad: El propietario asume estos gastos, a menos que se pacte que el inquilino los cubra. 
  • Seguros: El propietario suele encargarse del seguro relativo a la estructura de la vivienda.

Gastos del inquilino:

  • Suministros: El inquilino es responsable de los gastos de agua, luz, gas e internet.
  • Mantenimiento menor: Pequeñas reparaciones derivadas del uso cotidiano, como cambiar una bombilla o arreglar un grifo que gotea.

Alquiler: ¿Quién paga las reparaciones?

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) recoge diferentes aspectos concretos referidos al alquiler. 

En relación con el pago de las reparaciones, corresponde al propietario realizar todas las que sean necesarias para conservar la vivienda en condiciones habitables, excepto si el deterioro es imputable al inquilino.

Por su parte, el inquilino es responsable de las pequeñas reparaciones que surjan del desgaste por el uso ordinario de la vivienda.

Ponemos un ejemplo: si la caldera deja de funcionar por antigüedad, el propietario debe repararla o sustituirla. Sin embargo, si una persiana se rompe debido a un mal uso, la reparación corre a cargo del inquilino.

Protección de alquileres

En 2025, la actualización de la Ley por el Derecho a la Vivienda y diferentes normativas vinculadas ha implementado medidas para proteger tanto a inquilinos como a propietarios:

  • Limitación de incrementos de renta: En zonas declaradas como tensionadas, se establecen límites a las subidas de alquiler para evitar incrementos desproporcionados. 
  • Duración de los contratos: La duración mínima de los contratos es de cinco años si el arrendador es una persona física y siete años si es una persona jurídica, con posibilidad de prórrogas automáticas de hasta tres años adicionales.
  • Índice de referencia: Se ha creado un nuevo índice por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) para la actualización anual de los contratos de arrendamiento, sustituyendo al IPC.

¿Cuánto se paga de fianza por ley al alquilar un piso?

Por ley, en España se exige al inquilino el pago de una fianza equivalente a un mes de alquiler en contratos de vivienda habitual. En alquileres temporales o de temporada, el propietario puede solicitar una cantidad diferente como garantía. 

Según la Ley de Arrendamientos Urbanos, es obligatorio que el inquilino entregue una fianza equivalente a una mensualidad de renta en el arrendamiento de viviendas y de dos en el arrendamiento para uso distinto del de vivienda. Además, se puede pactar cualquier tipo de garantía adicional.

Consejos antes de alquilar una vivienda

Para evitar inconvenientes y asegurarte de que tu experiencia en el alquiler sea satisfactoria, te recomendamos que sigas estos 10 consejos:

  • Lee el contrato de alquiler con atención: Asegúrate de comprender todas las cláusulas antes de firmar. 
  • Verifica el estado del inmueble: Realiza una inspección detallada y documenta cualquier desperfecto. 
  • Confirma los costes adicionales: Pregunta qué gastos están incluidos en el alquiler y cuáles deberás asumir. 
  • Asegúrate de que el propietario tenga los pagos al día: Verifica que el piso no tenga deudas asociadas. 
  • Pregunta sobre la política de rescisión: Conoce las condiciones en caso de que necesites finalizar el contrato antes de tiempo. 
  • Guarda copias de toda la documentación: Ten a mano el contrato, recibos de pago y cualquier comunicación con el propietario.
  • Verifica la legalidad del contrato: Asegúrate de que todo el escrito cumple con la Ley de Arrendamientos Urbanos. 
  • Solicita una revisión de la instalación eléctrica y de gas: Esto puede evitar problemas de seguridad en el futuro. 
  • Aclara las condiciones de renovación: Infórmate sobre cómo se gestionará la renovación del contrato y comprueba que se desarrollará conforme a la ley. 
  • Pregunta por las posibles reformas: Si quieres pintar, cambiar muebles o hacer modificaciones, asegúrate de que el propietario lo permite y que esto quede reflejado en el contrato.

¿Puede un inquilino cancelar un contrato de alquiler antes de tiempo?

Sí, pero es importante revisar la cláusula de rescisión del contrato. En la mayoría de los casos, el inquilino debe avisar con un mes de antelación y, si el contrato lo estipula, pagar una indemnización proporcional al tiempo restante.

¿Puede un propietario finalizar el contrato de alquiler antes de tiempo?

El propietario solo puede finalizar el contrato de alquiler antes de tiempo en situaciones específicas, como el impago del alquiler o la necesidad de utilizar la vivienda para uso propio. En estos casos, debe avisar con al menos dos meses de antelación.